|
A pesar del carácter comunista
del país y de la represión de los cultos
religiosos que suelen conllevar estos regímenes,
recientemente ha habido cierta apertura y hoy en día
en China conviven muchas religiones.
La más importante de estas creencias es el budismo,
y las tradicionales son el confucianismo y el
taoísmo, relacionadas con el culto a
la naturaleza. Pero también se practican en China
el cristianismo y el Islam, con características
propias a causa de la influencia de las creencias autóctonas
chinas.
El budismo es la “religión”
más practicada del país, pero no es una
religión, sino una especie de sistema de enseñanzas
sin dioses y bastante flexible que llegó de la
India en el siglo I d.C., y cuenta
con varias ramas en China, como ocurre en otros países
donde se ha implantado. Muy interesantes para visitar,
y no solamente para practicar el budismo, son los templos
que encontraremos en China. El más conocido es
quizá el Templo del Buda de
Jade, en Shanghái, con su célebre
estatua de ese mismo material y sus monjes y monjas
en plena ceremonia, pero también están
los de Jing’an —el más antiguo de
Shanghái—, los de Puning y Putuo Zongchen,
en Chengde, y el de Yonghe en Beijing.
|
|