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En el año 1974, unos campesinos
de Li Tong estaban excavando cerca
del monte Li, no lejos de la antigua y mítica
ciudad de Xian, cuando por casualidad encontraron fragmentos
de una estatuilla de terracota. Según una antigua
tradición histórica, en esas tierras o
muy cerca de ellas se encontraba sepultado el primer
emperador de China. Las leyendas se convirtieron en
realidad con el hallazgo de aquella estatuilla, que
era el primero de los 7000 guerreros de terracota que
custodiaban el mausoleo del emperador Qin Shi Huangdi.
Zheng, el mítico primer emperador,
apenas empezar su imperio comenzó los trabajos
para su tumba, que debía ser copia del universo
conocido y encerrar en sí todas las maravillas
del mundo. De esta forma, el mausoleo del emperador
Qin Shi Huangdi se extiende en una superficie de 56
kilómetros cuadrados, con el monte Li al sur
y el río Wei al norte.
Todavía hoy en día se
siguen excavando en busca de más fosas que pudieran
dar con el gran mausoleo, del cual los historiadores
han dicho que debería contener todo tipo de maravillas.
Supuestamente, el techo de la cámara fúnebre
era de bronce salpicado de gemas como si del cielo estrellado
se tratara; en el suelo había ríos
de mercurio, que se hacían fluir mecánicamente,
y que representaban el río Amarillo y el río
Azul. También había maquetas de palacios
y torres y espléndidos tesoros.
Además, el primer emperador
quiso que instalaran en la entrada de la cámara
sepulcral ballestas accionadas automáticamente
para herir a todo profanador. La excavación arqueológica
de un monumento tan grandioso todavía va a requerir
muchos esfuerzos y tiempo. De ser verdad la leyenda,
y basados en los hallazgos, la tumba sería una
réplica de los palacios imperiales del templo,
y todo el complejo funerario es un auténtico
diagrama cósmico.
Las 7000 estatuillas de terracota
son quizá uno de los descubrimientos arqueológicos
más importantes de la historia. El fortuito hallazgo
de los campesinos posibilitó la excavación
de la primera fosa, donde yacían las estatuillas
en un lugar de forma rectangular, en once pasillos de
210 metros de largo por 3 metros de ancho. La disposición
de las estatuillas es de por sí un tema de investigación
muy curioso. En principio se encuentran los guerreros,
carros y caballos de terracota, un ejército entero
formado en posición de batalla.
Luego, los arqueros cubren las alas
exteriores, y la vanguardia la ocupan arqueros y ballesteros.
En el interior de esta formación impenetrable,
aparece el corazón del ejército: 36 hileras
de infantes con armaduras.
En la denominada fosa número
dos, a veinte metros de la número uno, se descubrieron
68 figuras, compuestas en su mayor parte por oficiales,
comandantes y generales, muy probablemente una unidad
de mando. Como hemos dicho, todavía se siguen
haciendo excavaciones en busca de la fastuosa tumba,
mientras tanto, los turistas pueden disfrutar viendo
las invalorables estatuillas de los Guerreros de Xian.
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