|
GINEBRA (Reuters)
- Los gobiernos podrían hacer más para
ayudar a las compañías aéreas a
recortar las emisiones perjudiciales contra el medio
ambiente si decidiesen acortar las rutas en lugar de
imponiendo "impuestos ecológicos"
al tráfico aéreo, dijo el martes la Asociación
Internacional de Transporte Aéreo
(IATA, por sus siglas en inglés). Europa, donde
muchos países han impuesto este tipo de tasas
en los billetes de avión, es un problema particular
debido a su fracaso a la hora de establecer un sistema
único de control de trafico aéreo, dijo
Giovanni Bisignani, director general
de la IATA.
Los compañías aéreas
dicen que los gobiernos se suelen negar a abrir grandes
partes de sus espacios aéreos para vuelos comerciales,
forzando a los aviones a quedarse en el aire durante
más tiempo del que necesitan.
"Cada minuto
de tiempo de vuelo que podamos ahorrar reduce el consumo
de combustible en una media de 62 litros y las emisiones
de CO2 en unos 160 kilos", dijo Bisignani en una
conferencia de navegación aérea en Maastricht.
"Los gobiernos se apresuran a
encarecer las vacaciones con nuevos impuestos en nombre
del medio ambiente", afirmó, según
un texto de discurso publicado por la IATA en
Ginebra.
"Pero son lentos en mejorar infraestructuras.
Ha llegado la hora que se den cuenta de la diferencia
que puede suponer un minuto".
La IATA, que agrupa
a unas 270 aerolíneas de pasajeros y mercancías
- que suponen el 94 por ciento de los vuelos internacionales
programados -, se ha quejado en ocasiones de que los
esfuerzos de la industria para mejorar su actuación
medioambiental se han visto entorpecidas por las duras
legislaciones nacionales en las rutas de los aviones.
MINUTOS INNECESARIOS
Bisignani aseguró que el año
pasado, los esfuerzos de la IATA en acortar las rutas
supusieron un ahorro de seis millones de toneladas de
CO2 - cuya emisión por parte
de las aerolíneas es un importante contribuyente
al calentamiento global, según científicos.
"El viaje a Hong Kong
es hasta 25 minutos más largo de lo que necesita",
aseguró. "Volar desde Sao Paolo a Lima es
9 minutos más largo. De Johannesburgo a Londres,
10 minutos más largo. Y volar de Manila a Japón
cuenta con 5 minutos innecesarios".
"Optimizar las rutas aéreas
no debe ser una batalla. Es una situación en
la que tanto pasajeros como medio ambiente salen ganando".
"Europa tiene un moneda, pero 34 proveedores de
servicios de navegación aérea. Esto cuesta
a las aerolíneas 3.300 millones
de euros al año. Y cuestas al medio ambiente
12 millones de toneladas de CO2", concluyó.
"El tiempo de excusas ha terminado.
Las soluciones técnicas existen. Es simplemente
un asunto de voluntad política", dijo Bisignani.
Fuente: Reuters.com
13/02/07
|