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Las exigencias chinas,
unido a los cupos impuestos por Ucrania,
ha repercutido en el descenso de unos mil niños
con respecto a 2005. Han sido numerosos los niños
chinos adoptados por parejas españolas.
Ahora los trámites son mucho más complicados.
/ EFE
China ha comenzado a cerrar las puertas
de salida de sus niños huérfanos. La nueva
ley que regula las adopciones en el país asiático
ha provocado una drástica caída de las
acogidas internacionales. Un endurecimiento
normativo que pone más trabas a las familias
que desean adoptar y que también ha afectado
a España, primer país del mundo en apadrinamientos
en términos relativos. Las exigencias chinas,
unido a los cupos impuestos por Ucrania y al menor número
de peticiones totales, provocaron que en 2006
las familias españolas prohijasen casi mil niños
menos que el año anterior.
La normativa que regula las adopciones
internacionales en China se elevó a
rango de ley el pasado mes de mayo, aunque sus efectos
se dejaron sentir mucho antes. Una de sus peculiaridades
tiene que ver con la burocracia que afecta a las familias
adoptivas, ahora mucho más estricta. Este hecho
provocó que de un año para otro las acogidas
españolas cayeran de 2.753 niños
a 1.759. Una drástico descenso que en términos
absolutos afectó igualmente al total de las tutelas,
que pasaron de 5.423 en 2005 a 4.472 el pasado año,
un 18% menos.
Menos adopciones
Otro de los aspectos que explican esta
ruptura tiene que ver con las exigencias impuestas por
Ucrania, que de tercer país emisor ha pasado
a quinto, debido a la imposición de cupos,
limitados a 380 menores cada año. De igual manera,
las familias españolas hicieron menos solicitudes
de adopción, quizá motivado por los farragosos
trámites burocráticos,
la espera de hasta dos años y el precio del apadrinamiento,
que puede ascender hasta los 12.000 euros.
Para agilizar este proceso, el Gobierno
ya tramita la futura Ley de Adopción
Internacional. Una norma que pretende simplificar
los trámites legales y evitar las duplicidades
administrativas entre el Ejecutivo y las Comunidades
Autónomas, sobre las que recae esta competencia.
Además, busca extremar las garantías del
niño, mejorar los certificados de idoneidad
y el seguimiento postadoptivo, prohibir la acogida de
menores en países en conflicto y, por último,
reconocer el derecho de los adoptados a conocer sus
orígenes cuando sean mayores de edad.
Origen de los niños
A diferencia de China y Ucrania, la
Federación Rusa, segundo destino de los niños
adoptados, también modificó sus protocolos.
Sin embargo, la ralentización del proceso durante
los primeros meses de 2006 volvió a sus cauces
habituales hasta concluir el año con 1.290 niños
acogidos por familias españolas.
Por detrás, aparecen de forma
emergente dos nuevos destinos: Etiopía y Kazajastán.
Los españoles adoptaron 304 niños etíopes
por 277 un año antes, mientras que en el país
asiático se pasó de 43 menores a 70 en
2006. En un lugar destacado siguen estando Colombia
(260 apadrinamientos), Nepal (173), India (79), Panamá
y Perú (41) y, por primera vez, aparece Camboya
con un menor adoptado.
La mayoría de los niños
han sido prohijados por parejas y un 11,6%
por personas solteras. El tiempo de espera continúa
estancado entre seis y 24 meses y en el 97% de los casos
se aceptan los certificados de idoneidad. Por comunidades,
Cataluña, Andalucía, Madrid, Valencia
y País Vasco son las autonomías que más
adoptan.
Fuente: M.Balín > Colpisa,
Madrid > ELdiariomontanes.es
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